Mi vínculo con la literatura

Mi vínculo con la literatura empezó cuando era bastante mas chica que ahora. Si bien no me acuerdo cuál fue mi primer libro ni exactamente mi edad, me acuerdo que leía con mamá antes de irme a dormir. Empecé leyendo cuentos con más imágenes y colores que palabras, hasta que las interminables páginas con dibujos se fueron convirtiendo en todas palabras. Nunca me puse a pensar en lo que significaba literatura para mi, pero sin dudas solamente consideraba literatura a los cuentos que leía yo.

Fui creciendo, y entre el colegio y la tecnología, cada vez leía menos; mi vínculo con la literatura se estaba desvaneciendo. Seguí por este camino hasta que en la primera etapa de mi adolescencia dejé de leer casi por completo, no porque me aburriera sino porque ahora tenía otras actividades que me incentivaban todavía mas. Mi único contacto con páginas fuera del ámbito escolar era los sábados y domingos por la mañana que leía la sección de deportes del diario.

Hace 3 años más o menos retomé con la lectura, a veces dedicándole más tiempo y a veces menos. Empecé leyendo una trilogía en castellano hasta que decidí  hacer uso de las horas de ingles del colegio y empezar también a leer en ese idioma. El  leer en ingles me brindó mucho mas vocabulario de ese idioma, vocabulario que se adquiere con la práctica.  Actualmente, me sigue pasando que a veces no encuentro el tiempo de agarrar un libro, pero definitivamente es algo que cuando lo hago me desconecta completamente y lo disfruto mucho. Tengo muy claro que no hay mejor sensación que engancharse con un libro a tal punto de no poder soltarlo. Cuando retomé la lectura hace 3 años empecé con libros de romance, esas historias que en definitiva ya se puede anticipar el final. Por esa razón, no me duro mucho la lectura en ese género. Hasta este verano estuve leyendo libros de suspenso, libros con los que definitivamente puedo decir que me enganché completamente y sigue siendo el tipo de libros que más me atrapan. Sin duda los que más disfruté dentro de este género fueron “The Woman in the Window” de A. J. Finn, y “Sharp Objects”, de Gillian Flynn. Ahora estoy incursionando en un género más filosófico o psicológico se podría  decir, empecé leyendo “El Alquimista”, de Paulo Coelho, ahora estoy terminando “Arde la Vida” de Magalí Tajes y estoy por empezar “El Extranjero”, de Albert Camus.

Se que tengo muchas más opciones y géneros que me gustaría ir conociendo con el tiempo, por lo que no es una preocupación estar sin nada concreto para leer. Me encantaría leer libros bien clásicos como “Mujercitas”, así que es una gran posibilidad que esta sea la siguiente rama que explore. Una de mis grandes pasiones es el tenis, y si bien ya leí un libro llamado “Game, Set, Math”, (escrito por Franco Davin un reconocido entrenador de este deporte) que describe como él aplica reglas matemáticas a sus estrategias en el mundo del tenis, me encantaría leer algún otro libro de este deporte.

La amplitud que tiene la literatura es algo que realmente me fascina, porque sé que es casi imposible aburrirse con todas las opciones que hay. Ojalá conserve durante toda mi vida un vínculo con la literatura porque es algo que disfruto mucho y que sin dudas ha ido marcando etapas de mi vida.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *