Estilización

Después de leer los primeros dos capítulos del libro “El Príncipe de la Niebla” escrito por Carlos Ruiz Zafón, nuestra profesora nos otorgó una actividad en la que debíamos escribir un párrafo en base de la estilización usada en un párrafo específico del libro. 

 

“Llevaban más de cinco horas en el tren cuando, de súbito, al emerger de un oscuro túnel, una infinita lámina de luz y claridad espectral se extendió ante sus ojos. El azul eléctrico del mar resplandeciente bajo el sol del mediodía se grabó en su retina como una aparición sobrenatural. Mientras el tren seguía su camino a pocos metros del mar, Max sacó la cabeza por la ventanilla y sintió por primera vez el viento impregnado de olor a salitre sobre su piel. Se volvió a mirar a su padre, que le contemplaba desde el extremo del compartimiento del tren con una sonrisa misteriosa, asintiendo a una pregunta que Max no había llegado a formular. Supo entonces que no importaba cuál fuera el destino de aquel viaje ni en qué estación se detuviera el tren; desde aquel día nunca viviría en un lugar desde el cual no pudiese ver cada mañana al despertar aquella luz azul y cegadora que ascendía hacia el cielo como un vapor mágico y transparente. Era una promesa que se había hecho a sí mismo.”

 

Llevaban más de 2 horas en el aeropuerto cuando, una luminosa y llamativa pantalla, comenzó a indicar que los pasajeros debían embarcar al avión. El preciso momento en que sus pies rozaron el piso del vehículo aéreo, se le dibujó una sonrisa resplandeciente en su rostro al saber que estaba emprendiendo el viaje de su vida. Cuando el avión por fin comenzó a tomar altura Abril empezó sentir los rayos del sol que iluminaban su asiento y creaban una perfecta imagen de lo que sería un vuelo para recordar. Miró a su madre con felicidad plena, haciendo notar un mar de sentimientos que simplemente se entendían con expresiones, sin necesidad de  emitir sonido alguno. Al mirar por la ventana podía contemplar el firmamento, en su azul más pleno, que completaba un increíble paisaje.  En ese preciso momento, ella supo que esa sería una travesía para nunca olvidar, y definitivamente para volver a vivenciar.

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